El sobrepeso y la obesidad son amenazas reales para los niños de nuestro país. Aprende a cómo combatirlos con deporte y ejercicio físico incluso durante los meses de pandemia.

El aislamiento social y las clases virtuales continúan para todos los niños y jóvenes peruanos. Si no tienen el cuidado adecuado, pueden pasar todo este tiempo en casa frente a la computadora o el televisor, lo cual puede traer graves consecuencias para su salud. Actualmente, la falta de actividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad mundial ya que se asocia a un mayor riesgo de ciertas patologías. Una de las consecuencias más claras que produce la falta de actividad física es una tendencia al sobrepeso y la obesidad.

Esto es especialmente preocupante debido a que, en nuestro país, de acuerdo a cifras del Observatorio de Nutrición y de Estudio del Sobrepeso y Obesidad del Ministerio de Salud (Minsa), tres de cada diez niños entre 5 y 9 años (32,2%) tienen una acumulación excesiva de grasa en el cuerpo. En el caso específico de la obesidad, el aumento ha sido bastante marcado: pasó de 7,7% en el 2007 a 14,8% en el 2014.

Por esto, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es importante que todo niño y joven realice como mínimo una hora de actividad física diariamente. La organización la define como cualquier movimiento corporal producido por los músculos que gasta energía. El ejercicio físico es un tipo de actividad planificada, estructurada, repetitiva y realizada para mejorar el estado físico y la salud.

Pese a la cuarentena, los niños y jóvenes pueden cumplir con esta hora de ejercicio físico en casa, cuidar su salud y divertirse en el proceso. Recuerda que practicar ejercicio físico y llevar una vida activa ayuda a mantener el peso, mejora la salud ósea y reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatías y diabetes, entre otras dolencias. Para encaminar a los niños y jóvenes hacia una vida más saludable, podemos seguir estos consejos.

  1. Pausas activas. Es recomendable hacer pausas de al menos 10 minutos tras dos horas de clases virtuales. Durante las pausas, se puede caminar entre los ambientes de la casa, estirar los brazos y descansar los ojos de las pantallas de la laptop, Tablet o PC. Aunque no lo parezca, el solo hecho de levantarse para mover las piernas ya contribuye a una adecuada circulación sanguínea.
  2. Deportes en casa. Incluso en el espacio que nos brinda el hogar es posible adaptar algunos juegos o deportes. Los niños pueden crear circuitos entre los diferentes espacios de su casa, saltar la soga o realizar ejercicios simples como abdominales o planchas. Lo importante es que se convierta en un juego y tenga un espacio y tiempo determinado en su día, para que puedan cumplir con la actividad y divertirse haciéndolo.
  3. Aprovecha los paseos. Recuerda que sigue vigente la normativa que permite a los menores de 14 años salir durante 30 minutos a zonas cercanas a su domicilio. Teniendo en cuenta todas las medidas de seguridad -distanciamiento, uso de mascarilla y evitar el contacto con objetos extraños- los niños y jóvenes pueden aprovechar estos momentos para realizar actividades físicas simples como correr, caminar o saltar.
  4. Atención a la intensidad. Considera que las actividades físicas deberán ser de intensidad entre ligera y moderada, es decir entre 50% y 70% de la frecuencia cardíaca máxima. La intensidad ligera se da cuando, al realizarla, se siente una sensación de calor, hay ligero aumento del ritmo de la respiración y del ritmo de los latidos del corazón. La intensidad moderada, en cambio, consiste en el aumento de la sensación de calor y en el inicio de una ligera sudoración; el ritmo de la respiración y de los latidos del corazón se incrementan, pero aún nos permite hablar.
  5. Cuida su salud mental. El ejercicio físico no solo está ligado a la salud física, sino también al bienestar mental. De acuerdo a la OMS, indican que esto incluso ayuda a generar un mejor control de la ansiedad y la depresión. Además, la actividad física puede contribuir al desarrollo social de los jóvenes, dándoles la oportunidad de expresarse y fomentando la autoconfianza, la interacción social y la integración. También se ha sugerido que los jóvenes activos puedan adoptar con más facilidad otros comportamientos saludables, como evitar el consumo de tabaco, alcohol y drogas, y tener un mejor rendimiento escolar.

Finalmente, recuerda que el deporte y el ejercicio ayudan a los niños y jóvenes a desarrollar un aparato locomotor (huesos, músculos y articulaciones) sano; desarrollar un sistema cardiovascular (corazón y pulmones) sano; aprender a controlar el sistema neuromuscular (coordinación y control de los movimientos) y mantener un peso corporal saludable.