A pesar del paso de los meses, la educación a distancia continúa siendo un reto para los estudiantes que experimentan estrés, ansiedad o frustración. Aprende cómo combatirlos.

La escuela no es solo un lugar al que los niños y adolescentes acuden para obtener conocimiento. También es el primer y más importante espacio de socialización que tienen los menores fuera de casa. La interacción con sus compañeros les permite aprender a formar vínculos y aprender a relacionarse con distintos tipos de personas.

La ausencia de esta interacción puede causar estrés, ansiedad e incluso depresión en los niños. A esto se suma el reto que implica adaptarse a las clases virtuales y las dificultades que esto conlleva. La suma de todos estos factores puede causar gran frustración en los niños que estudian a nivel primario, pues a esa edad es probable que no sepan aún procesar y expresar sus emociones correctamente.

Por esa razón, los padres de familia deben prepararse y saber qué hacer ante la presencia de problemas emocionales que enfrentan sus hijos debido a las clases en línea. Estas son algunas recomendaciones que pueden seguir.

  1. Escúchalos. Si bien son varios los meses en los que se viene aplicando la educación a distancia, muchos niños y niñas pueden aún no haberse adaptado a ella. Escucha sus preocupaciones y atiéndelas, así sean temas de horario, comodidad o incluso un espacio en el que puedan concentrarse.
  2. Explícales la situación. Dependiendo de su edad, podrían no comprender aún la gravedad de lo que ocurre. Háblales sobre  lo que está ocurriendo alrededor del mundo y en el lugar donde viven. Pero trata de no saturarlos de información. Comparte con ellos lo necesario y las medidas que debemos tomar para protegernos del virus.
  3. Busca apoyo. Intercambiar estrategias con los padres de familia de tu comunidad escolar es una buena idea. También puedes conversar con sus profesores o psicólogos del colegio para encontrar otros caminos para manejar diversas situaciones.
  4. Crea un ambiente de confianza. Las familias necesitan desarrollar una comunicación saludable y de confianza. La irritabilidad, tristeza y depresión se presentan con mayor intensidad en los niños, producto de la cuarentena. Por eso, es primordial que los padres fortalezcan el vínculo emocional con sus hijos a fin de que puedan sobrellevar tales síntomas.
  5. Desconéctense. El horario académico debe respetarse y las tareas deben cumplirse, pero esto no significa que el niño o niña tenga que pasar demasiadas horas frente a una pantalla. Establece horarios para el uso de dispositivos y promueve los juegos y el deporte en casa. Estos pueden llevarse a cabo en espacios reducidos. Lo importante es moverse y alejarse de la pantalla.

Todas estas recomendaciones ayudarán a mejorar el bienestar emocional de los pequeños, pero esto no implica que, a veces, no sean necesarias medidas más serias. Los niños pueden estar pasando por cuadros de ansiedad, estrés o incluso depresión, que necesitan de la atención de un profesional de la salud. Si un niño, por ejemplo, es incapaz de levantarse para conectarse a su clase, se muestra retraído y evita el contacto -así sea virtual- con sus amigos, lo mejor es acudir a un psicólogo. Afortunadamente, hoy los colegios cuentan con estos profesionales y pueden atenderlo a distancia.

Cuidar la salud emocional de los niños y niñas es también parte de las tareas de los padres. Para crear un ambiente de bienestar en casa y ayudar a combatir la ansiedad, la frustración y el estrés en los niños, sigue estos consejos.

  1. No trates de eliminar la frustración, ayuda a tu hijo a controlarla. La mejor manera de ayudar a los niños, a superar su ansiedad es ayudarles a aprender a tolerarla lo mejor que puedan. Con el tiempo, la ansiedad irá disminuyendo.
  2. No evites ciertas cosas simplemente porque le causan frustración al niño. Ayudar a los niños a evitar las cosas que les dan miedo hará que se sientan mejor a corto plazo, pero a costa de reforzar su ansiedad a largo plazo.
  3. Respeta sus sentimientos, pero no los refuerces. Dar validez a los sentimientos no es igual que estar conforme con ellos. Es importante que los niños, aprendan a hacer frente a sus temores, pero con el apoyo de sus padres en un ambiente controlado.
  4. Da el ejemplo. Los niños son muy susceptibles a repetir conductas que observan. Si muestras frustración debido al trabajo remoto y sueles refunfuñar o protestar al respecto en casa, es probable que tus hijos hagan lo mismo sobre sus clases. Lo mejor es resolver los problemas de forma calmada y ayudar a tus hijos a hacer lo mismo.