Actualmente, conseguir la disciplina en el aula es un reto cada vez más complejo para los docentes. Esto es debido a múltiples factores que van desde la gran cantidad de distractores a los que están expuestos los estudiantes hasta los cambios en la visión de este tema en las generaciones actuales.
Se debe tener en consideración que la formación en disciplina es un proceso en el que se guía a los estudiantes progresivamente a compartir objetivos; por lo tanto, no puede ser concebida como un conjunto de sanciones, sino como un proceso gradual en el que los estudiantes van compartiendo sus resultados.
Para lograr este objetivo, desde Ediciones Corefo te damos estos consejos:
- Conoce a cada uno de los estudiantes en clase y descubre las razones que pueden existir detrás de sus actos.
- Establece normas y procedimientos claros; además, sé empático con el estudiante.
- Ayuda a desarrollar un autoconcepto positivo. Para esto, procura encomendarles tareas acordes con su nivel de aptitudes.
- Realiza dinámicas o clases lúdicas para lograr entornos agradables, animados y estimulantes.
- Evita amenazas poco prácticas, ya que esto solo ocasionará rebajar la opinión sobre el docente, haciéndolo ver como alguien a quien no se debe tomar en serio.
- Siempre transmite confianza, puntualidad y buena preparación de la clase; indica instrucciones precisas y muéstrate firme ante los problemas.
- Evita hacer comparaciones, puesto que puedes generar resentimiento y división entre los estudiantes.
- Haz un buen uso de las preguntas y motiva la participación de cada estudiante, esto los mantendrá activos y enfocados en aprender.

