La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que, como mínimo, niños y adolescentes realicen 30 minutos de actividad física cada día. En tiempos de pandemia, en los que solo tienen clases virtuales y pasan la mayor parte de su tiempo en casa, es complicado pensar en cumplir esta recomendación. 

Por eso, cobran protagonismo las clases de Educación Física, que incluso de manera virtual pueden contribuir al bienestar físico y psicológico de los estudiantes. Además, la actividad física estimula el sistema inmunológico, aumenta la masa mineral ósea y previene las enfermedades crónicas (obesidad, diabetes tipo II, Hipertensión arterial). 

De igual modo, favorece la postura y el equilibrio, la comunicación y el lenguaje, la socialización, la autonomía personal, la atención y el aprendizaje. Las actividades deben ser acordes a la edad cronológica, nivel cognitivo, grado de autonomía motriz y funcional e intereses del niño/a y adolescente.

De acuerdo, las actividades a realizar son distintas.

  • Niños/as menores de 5 años: se aconseja que la actividad física se realice a partir del juego, ya sea en el suelo (superficies planas y seguras). Por ejemplo: caminar, reptar, imitar a animales o juegos con pelota. Se debe reducir el tiempo de sedentarismo en sillas y cochecitos.
  • De 6 a 10 años: se promueven actividades como correr, girar, danzar, yoga para niños, subir y bajar escaleras, pausas activas (se levantan y hacen algo cada cierto tiempo, varias veces al día), etcétera. En esta etapa prepuberal no se deben realizar deportes de gran esfuerzo como levantamiento de pesas, porque la inmadurez esquelética aumenta el riesgo de lesiones.
  • Adolescencia: clases de gimnasia guiadas online (ejemplo plataformas exergaming), ejercicios (con pelotas, bandas elásticas, sillas) o bailar. Si se cuenta con una consola de videojuegos en casa, se puede optar incluso por videojuegos que involucren movimiento físico, como es el caso de Just Dance o Tenis Pro para PlayStation 4.

En distintas escuelas peruanas también se ha decidido implementar un sistema de confianza entre alumnos y docentes. Así, los estudiantes se comprometen a realizar actividad física a diario e informar al profesor a cargo sobre la duración de esta. Incluso, pueden enviar videos cortos mostrando los ejercicios que realizan. Cumplir con estas tareas repercutirá luego en la calificación que obtengan en el curso. Si bien puede hacerse por obligación en un primer momento, esta es una excelente manera de motivar a los niños y adolescentes a formar el buen hábito del ejercicio.