De acuerdo al Ministerio de Salud y Unicef, 3 de cada 10 niños y adolescentes peruanos de entre 6 y 17 años presentaron algún problema de salud mental en el contexto de la pandemia por COVID-19. Los principales problemas presentados han sido la ansiedad, depresión, falta de sueño y estrés. La actual crisis sanitaria, la imposibilidad de ver a sus compañeros y las aulas cerradas generan muchas dificultades en la salud mental de los estudiantes.
Otro problema que ha aparecido es la disminución de la autoestima. Esta se define como la suma del juicio de valor y competencia que la persona realiza de sí misma, que en algunas ocasiones puede ser la causa y en otras las consecuencias de aquellas dificultades o maneras de afrontar el día a día.
La autoestima es una pieza fundamental que toda familia debe desarrollar entre sus miembros y esto significa prestar atención a los menores de edad. Fortalecer este valor es la mejor forma para combatir los cambios en la conducta, afrontar las vicisitudes y sembrar un precedente para el desarrollo personal.
Estas son algunas recomendaciones de los especialistas de Corefo para los padres de familia, que pueden aplicar en la vida familiar y en el proceso educativo de sus hijos.
- Expresar afecto. Padres y madres de familia deben estar atentos a cada comportamiento u opinión que realice el menor, reforzar con palabras de aliento y felicitaciones, destacar sus cualidades y decirle explícitamente que es importante. El amor es una parte importante del desarrollo de cada niño. Es positivo recordarle todos los días, de manera individual, que es querido y forma parte de una familia amorosa.
- Apoyo, no crítica. Es comprensible que, debido a la pandemia y las clases virtuales, el niño o adolescente haya visto afectado su rendimiento académico. De nada sirve criticarlo o exigirle más, si antes no se le ha escuchado para saber cuáles son los problemas que experimenta.
- Darle responsabilidad. Esta es una buena manera de que el niño se sienta útil y valorado. La familia puede delegar tareas y actividades que los menores pueden realizar, organizar un cronograma y ponerlo en práctica. Al término de la tarea, es recomendable felicitarlos por la ayuda brindada.
- Compartir intereses. Los niños y adolescentes tienen un enorme mundo interior que muchas veces no pueden compartir con nadie, especialmente en tiempos en los que ni siquiera pueden ver a sus amigos. Les ayudaría mucho que sus padres compartan o intenten compartir los mismos intereses, así sea por el deporte, la música, el arte, las películas, los juegos o cualquier otro de sus pasatiempos.
- Aprender nuevas habilidades. Esta es la edad para aprender y desarrollar nuevas habilidades, como tocar un instrumento musical, aprender un nuevo idioma o practicar un deporte distinto. Afortunadamente, hoy todo esto puede hacerse desde la comodidad del hogar. Para empezar, basta con buscar algunos videos tutoriales de YouTube. Lograr aprender algo por sí mismo lo ayudará mucho a reafirmar su autoestima.
- Realizar un proyecto personal. Esta es una actividad que puede hacerse en familia. Ya sean manualidades para decorar la casa, un dibujo, escribir un cuento o cualquier actividad similar, con ella pondrá en práctica las cualidades, de manera que se pueda lograr la efectividad y el descubrimiento personal.
- Poner reglas claras. Los padres de familia deben establecer límites claros en casa. Es importante que el hijo reconozca y diferencie que el querer, amar y reforzar no es lo mismo que permitir o dejar hacer, es también reconocer cuándo tendrá un espacio físico y emocional para desarrollarse y cuándo es necesario descansar y detenerse para no generar rebeldías, desconfianzas e inseguridades.

