El verano comienza y los pequeños tendrán mucho tiempo libre. La mejor manera de aprovecharlo y desarrollar sus habilidades es un programa de vacaciones útiles.
El año escolar culminó y ahora los niños tienen mucho tiempo libre y energía que liberar. Sobre todo en la época de pandemia que vivimos, en la que los niños aún tienen restricciones para salir y las clases presenciales siguen en duda, es importante que los pequeños ocupen su tiempo en actividades útiles y divertidas.
Esto es cierto incluso para niños en etapa preescolar. Los nidos y la educación inicial ayudan al niño a desarrollar habilidades sociales, motrices y cognitivas, y también a prepararse para estudiar lenguaje y matemática en la escuela primaria. Pero solo porque el período regular ya terminó, eso no significa que el pequeño no pueda continuar su crecimiento educativo, social y emocional a través de un plan de estudios preescolar académico de verano.
Estas son algunas ventajas:
- Reforzamiento. El descanso es muy importante para un niño y se sabe que las pausas cortas pueden ayudar a que la mente se sienta renovada. Sin embargo, tomarse tres meses enteros de descanso puede hacer que los estudiantes retrocedan en algunos campos ya aprendidos. Los estudios han encontrado que tener más oportunidades de aprender, como asistir a un programa preescolar de vacaciones útiles, equivale a beneficios de desarrollo adicionales. Las vacaciones útiles constituyen una buena manera de asegurarse de que lo que aprendieron durante el año escolar no se pierda en los meses de verano, estarán aún más preparados para ingresar al año siguiente y posteriormente a la primaria.
- Desarrollo social. Si bien todas las clases hoy son virtuales, los niños tienen la posibilidad de interactuar así sea de manera virtual con otros pequeños de su edad. Esto les permite desarrollar habilidades sociales, aprender a formar vínculos interpersonales y generar códigos de conducta que le serán muy importantes a lo largo de la vida. Es cierto que el niño desarrolla su conducta a través de la convivencia en familia, pero también se verá beneficiado al interactuar en un círculo social más amplio, como sucede en las vacaciones útiles.
- Menos estrés. Si contamos desde que inició la pandemia, los niños han estado confinados durante varios meses. Por tanto, todo padre sabe lo que sienten los niños ante esta situación, aunque probablemente no comprenden del todo. Dedicar tiempo a actividades que los saquen de la rutina les permitirá mejorar su ánimo, reducir el estrés y liberar la energía contenida que todo pequeño tiene.
- Abre su mente. Los niños tienen una capacidad asombrosa de aprender y sus intereses son siempre muy variados. Afortunadamente, hoy existen clases virtuales de todo tipo: dibujo, música, artes marciales, idiomas y mucho más. A esta edad, los pequeños tienen una gran capacidad de absorber conocimientos y suelen disfrutar de llenar su día de actividades creativas. Es una gran oportunidad que los padres deberían aprovechar.
- Un respiro para los padres. Hay que decirlo sin sentirse culpables. Ser madre o padre es una tarea muy difícil y se ha tornado incluso más complicada con la llegada de la pandemia. No solo ha sido necesario explicar a los pequeños la angustiosa situación que se vive a nivel mundial, los padres y madres también han tenido que aprender a compaginar sus labores familiares con el trabajo remoto. El tiempo que el pequeño pase en sus vacaciones útiles -si bien debe ser siempre supervisado- también puede servir como un corto respiro para los padres de familia.
- Intereses compartidos. Los nuevos intereses que el niño genere con las vacaciones útiles también pueden ser una herramienta para unir más a la familia. ¿Hace cuánto no dibujas o coloreas? ¿Por qué no hacerlo junto a tu hijo? Compartir tiempo de calidad con tu pequeño y encontrar un nuevo hobby puede ser uno de tus objetivos durante estas vacaciones de verano.

