La llegada de la pandemia revolucionó la educación en muchos aspectos. No solo se trata de un cambio de formato hacia lo virtual, sino que también ha cambiado notablemente la manera en la que los estudiantes aprenden. Uno de estos aspectos es la relevancia que ha cobrado el trabajo colaborativo en el aula.
Trabajar en equipo va más allá de la adquisición de conocimientos, pues permite a los estudiantes desarrollar competencias como las habilidades en las relaciones interpersonales, el reconocimiento a la diversidad y multiculturalidad o el razonamiento crítico.
Estas son algunas de las ventajas que trae el trabajo colaborativo en entornos virtuales de aprendizaje.
- Interdependencia positiva. Esto implica que los estudiantes virtuales deben apoyarse y cada miembro del grupo debe percibirse a sí mismo como una parte esencial del equipo. Al mismo tiempo, debe entender que todos sus compañeros son piezas importantes para lograr los objetivos planteados. Si alguno de sus compañeros falla, todo el equipo falla. Por lo tanto, para tener éxito deben compartir metas, recursos, logros y sobre todo, entender el rol que desempeñan como miembro del grupo.
- Responsabilidad individual y grupal. Cada estudiante es responsable de la tarea que se le asigne individualmente, pero, al mismo tiempo, todos los miembros del grupo deben comprender las tareas que se les ha asignado a cada uno de sus compañeros. De este modo, pueden trabajar con un objetivo en común, colaborando realmente y logrando presentar un trabajo final cohesionado.
- Evaluación interna. Tras haber recibido la asignación y empezado a trabajar, es necesario que los equipos evalúen periódicamente sus actividades e identificar qué acciones han sido útiles y cuáles no, así como generar los cambios que sean necesarios para mejorar el trabajo. Esto les permitirá también evitar dejar todo para última hora y recurrir al docente como guía.
- Habilidades interpersonales. El trabajo en equipo promueve la interacción, el intercambio de ideas y conocimientos. Cada uno de los miembros del equipo aporta una visión distinta, que enriquecerá el aprendizaje de cada uno de sus compañeros. Por eso, es tan importante promover el diálogo entre los estudiantes.
- Mayor autonomía. Gracias al aprendizaje colaborativo, el alumno desarrolla una mayor autonomía y logra autodirigir su propio aprendizaje, además de generar habilidades para la resolución de problemas o conflictos; preparándolos para trabajar en proyectos, lo cual es una competencia imprescindible actualmente en su formación como profesional.

