Ediciones Corefo recalca la importancia de promover la educación en valores en niños y adolescentes. Para esta tarea, es indispensable la participación de los padres de familia. 

De acuerdo con el Estudio Internacional de Cívica y Ciudadanía (ICCS), desarrollado por la Asociación Internacional del Logro Educativo (IEA) y aplicado por última vez en el 2017 en nuestro país, solo el 34,8% de los estudiantes peruanos reconoce a la democracia como sistema político y comprende que las instituciones y leyes pueden promover valores democráticos en una sociedad.  El estudio también reveló que apenas el 8% de alumnos peruanos es capaz de justificar y evaluar posiciones políticas o leyes en función de principios democráticos y la búsqueda del bien común.

El civismo y la democracia son valores indispensables para el desarrollo integral del estudiante. Uno de los objetivos de la educación básica es que los niños y niñas actúen en la sociedad relacionándose con los demás de manera justa y equitativa, reconociendo que todas las personas tienen los mismos derechos y deberes. 

Un ciudadano de bien muestra disposición por conocer, comprender y enriquecerse con los aportes de las diversas culturas, respetando las diferencias. De igual forma, los niños y adolescentes deben aprender a tomar posición frente a aquellos asuntos que lo involucran como ciudadano y contribuye en la construcción del bienestar general, en la consolidación de los procesos democráticos y en la promoción de los derechos humanos. 

De acuerdo al Ministerio de Educación, el civismo implica combinar las siguientes capacidades: interactuar con todas las personas; construir normas y asumir acuerdos y leyes; manejar conflictos de manera constructiva; deliberar sobre asuntos públicos; participar en acciones que promueven el bienestar común.

Si bien pueden parecer competencias adultas, es importante que se empiecen a desarrollar desde los primeros años de la educación básica. Conocer a su país, sus derechos y deberes como ciudadanos, su historia y su actualidad son temas indispensables a lo largo de la educación escolar.

Este aprendizaje va de la mano con la ética, entendida como el compromiso con principios morales y con el cuidado del otro. La ética es indispensable para generar una convivencia armónica que reconozca y respete a los demás y busque el bien común. 

Por otro lado, la ciudadanía activa enriquece el desarrollo personal a partir del reconocimiento de las personas como sujetos de derechos y de los principios de libertad y dignidad humana, y a través de las oportunidades de crecimiento personal que la participación social ofrece. La búsqueda por fortalecer una sociedad más equitativa en la que los derechos humanos estén en plena vigencia y el cumplimiento de los deberes ciudadanos permitirán que cada persona se desarrolle plenamente.

¿Cómo enseñar civismo en tiempos de pandemia y clases virtuales?

La educación en civismo no debe descuidarse en el contexto del COVID-19; muy por el contrario, es conveniente fortalecer el ejercicio ciudadano para establecer una mayor vinculación de los estudiantes con su realidad, a nivel local y global, desarrollando las habilidades del siglo XXI, incluidos sus deberes y derechos como ciudadanos.

No basta conocer estos conceptos, sino que es necesario aplicarlos. Siendo el hogar la primera escuela, este tipo de valores se aprenden de manera mucho más sólida y profunda a través del ejemplo. La ética que los padres de familia muestran a sus hijos -desde cumplir el deber ciudadano de votar, evitar comportamientos indebidos como ‘coimas’ o manteniendo una ética de trabajo impecable- será la mejor lección; no solo durante sus años escolares, sino también a lo largo de su vida.