Siempre escuchamos decir que el Perú necesita invertir más en educación. Es un tema recurrente en cualquier conversación coloquial y sobretodo en las campañas políticas. Sin embargo, uno de los aspectos menos comentados respecto a esto es cómo las tecnologías pueden ayudar para que nuestros hijos obtengan una formación intelectual de mejor calidad.
Incorporar la tecnología a la educación aporta una serie de beneficios que ayudan a mejorar la eficiencia y la productividad tanto en el aula como en casa, así como aumentar el interés de los niños y adolescentes en las actividades académicas. Sobretodo, en esta complicada coyuntura que vivimos desde inicios de marzo por el coronavirus. Es importante resaltar que el uso de las plataformas digitales dentro de casa durante estos días hará que la formación de nuestros hijos no se detenga.
El aprovechamiento de esta tecnología favorece al desarrollo de las clases virtuales para evitar retrasos en el colegio y de esta manera, tanto profesores como alumnos, se suman a la campaña de #YoMeQuedoEnCasa, promovida por el gobierno peruano para frenar el avance del coronavirus en nuestro país. Recordemos que el presidente Martín Vizcarra, dictó una cuarentena inicialmente de 15 días, la cual se amplió a 13 días más por lo que culminará el 12 de abril.
El avance de la educación virtual en el país tiene mucho camino por recorrer. De acuerdo al Censo Educativo 2017, en el Perú existen 8 alumnos por computadora en primaria y 6 en secundaria. Pero más allá de las computadoras, tablets y smartphones, hay otras herramientas digitales que también pueden ser muy útiles.
Una de esas es algo llamado aula virtual, un lugar en el ciberespacio donde los alumnos pueden acceder a separatas, resúmenes, videos, imágenes y cualquier tipo de información referida al curso en cuestión. En este medio, los estudiantes pueden ponerse en contacto con los profesores en tiempo real para aclarar sus dudas y obtener retroalimentación sobre su desempeño en el aula.
Por otro lado, existe la nube que no es otra cosa que un espacio virtual donde podemos crear, editar y almacenar cualquier tipo de archivo desde cualquier dispositivo con Internet. De esta forma, los alumnos se olvidan de los USB, de adjuntar archivos en emails y de malgastar papel.
También tenemos las redes sociales como YouTube, donde existe una infinidad de canales que se dedican a publicar documentales, tutoriales, entrevistas y reportajes sobre prácticamente cualquier tema.
Educación para el futuro

Es bueno que, desde muy pequeños, nuestros hijos estén adaptados al uso de herramientas y plataformas digitales, pues las profesiones que existirán en unos 5 o 10 años requieren competencias tecnológicas. Los escolares deben estar aptos para un nuevo mercado laboral definido por avances científicos que incluyen robótica, impresión 3D, automatización e inteligencia artificial.
Según una investigación de la consultora británica The Future Laboratory y Microsoft, algunas de las profesiones que aparecerán en 2025 podrían ser: diseñador de órganos, ingeniero de tráfico automatizado, creador de árboles, guía turístico espacial, entre otros. De acuerdo al Banco Mundial, el 79% de los niños que hoy en día tienen 8 años se desempeñará en actividades laborales que aún no existen.
¿Cuál es el verdadero reto para los maestros de hoy? No extinguirse. Así lo explica Richard Culatta, CEO de Sociedad Internacional para la Tecnología en la Educación (ISTE, por sus siglas en inglés), una organización internacional que ayuda a los profesores a reconocer y a mejorar el uso de la tecnología en sus clases. “Yo creo que la tecnología va a reemplazar a los maestros que no sepan cómo usarla. En otras palabras, siempre habrá un papel para maestros que entiendan cómo usar la tecnología efectivamente, porque el verdadero valor agregado de la mente de los maestros es ayudar a crear sentido, hacerles preguntas difíciles a los estudiantes, retarlos, empujarlos y ponerlos a pensar en maneras diferentes”.
Iniciativas y oportunidades
Hoy en día ya existen iniciativas y proyectos que contemplan incluir la tecnología en la educación peruana. Es el caso de la Escuela de Talentos del Callao, la cual cuenta con aulas inteligentes en donde se enseña robótica, diseño de páginas web y se dictan programas con certificaciones de Microsoft. Asimismo, existen los Colegios de Alto Rendimiento (COAR) que forman parte del Proyecto Educativo Nacional para el 2021 y buscan reforzar la educación pública con una red de escuelas de alto nivel en 25 regiones del país.
También existen otras oportunidades de crecimiento para los maestros en el exterior. Según Richard Culatta, una de las cosas que ISTE está aplicando es algo llamado Redes Profesionales de Aprendizaje, que son conversaciones en línea con profesores de todo el mundo para compartir su experiencia, hacer preguntas y conseguir consejos. “Pienso que es una manera mucho más efectiva para que los maestros se formen”, agregó.

