No saber la carrera que se quiere estudiar es un problema muy común para los estudiantes de secundaria. Afortunadamente, existe una herramienta que los puede ayudar.

Según los reportes del Ministerio de Educación y el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace), un 70% de estudiantes de quinto de secundaria no sabe qué carrera estudiar. Esta es una situación muy preocupante, pues se trata de una decisión crítica para su futuro.

Una de las mejores herramientas para ayudarlo a hacer esta elección es el test vocacional. Este permite descubrir las habilidades, aptitudes y competencias de quien lo realiza con la finalidad de orientarlo hacia la elección de una carrera futura.

Existen tres tipos de test vocacional, aunque uno solo -que busque un resultado más integral y completo- puede incluir los tres apartados.

  • Test de personalidad. Ayuda a identificar en qué carreras y labores puedes desenvolverte con facilidad, según tus características particulares que conforman tu personalidad, como carácter, gustos o afinidades.
  • Test de los intereses. Esta estrategia generalmente ocupa el test Holland, método con el que podrás conocer el ámbito en la que mejor te desempeñarías.  ¿Cómo funciona? Se combinan hasta 3 de las 6 áreas de trabajo que son: realista, investigador, artístico, social, emprendedor y convencional.
  • Test de las aptitudes. Establece cómo te desempeñas en una tarea determinada. Este test no tiene que ver con la personalidad, sino con tu capacidad de resolver tareas específicas de cada área.

La orientación vocacional se hace necesaria, sobre todo hoy con una amplia oferta académica mucho mayor a la que existía para generaciones pasadas- porque al momento de elegir muchas veces los jóvenes se orientan por la tradición familiar o por la moda y publicidad. Esta decisión termina no siendo la mejor, debido a que pueden elegir una rama que no esté conectada a sus actitudes y preferencia profesional.

Recuerda que la decisión final será tuya y este tipo de evaluaciones sirven solo como una guía.  Lo usual es que los resultados obtenidos se agrupen en distintas ramas y no se refieran a una sola carrera. Así, por ejemplo, un estudiante podría tener mayor inclinación a uno de estos campos:

  • Ciencias exactas: Carreras como la Ingeniería, Arquitectura, Ingeniería de Software, entre otros. Esto como resultado de su habilidad con los números y operaciones matemáticas.
  • Humanidades: Música, Educación, Literatura, Historia, etc. Quienes tienen estas entre sus  opciones suelen tener una gran capacidad de análisis, capacidad de palabra y un hábito lector.
  • Ciencias biológicas y de salud: Medicina, Nutrición, Biología, Veterinaria, etc. En estos casos, es claro que su interés está en la vida y la salud de las personas.
  • Ciencias administrativas: Administración de Empresas, Contabilidad, debido a que le gusta mantener las cosas bajo control, de manera eficiente.

Si bien hoy existe gran variedad de test vocacionales gratuitos en internet, lo mejor es acudir a un psicólogo para llevar a cabo una evaluación integral, que tenga en cuenta la personalidad, habilidades e inclinaciones de cada joven. Además, el profesional será capaz de comprender e interpretar mejor los resultados de la evaluación para así informar al estudiante y a los padres de familia sobre las opciones que tendrá a su disposición.

Recuerda también que las universidades suelen ofrecer este servicio de manera gratuita a quienes buscan postular en sus exámenes de admisión. Si estás interesado, contacta a la oficina de admisión de la casa de estudios de tu interés y programarán una fecha para tu proceso de evaluación.