Administrar el tiempo puede resultar una tarea complicada para muchas personas; en especial, para los niños. Sin embargo, es una habilidad que la familia inculca indirectamente a sus hijos desde la infancia. Por ejemplo, esta práctica se refleja en las actividades diarias como levantarse temprano para ir al colegio, almorzar o realizar tareas del colegio a una determinada hora.

La gestión del tiempo en los niños nos brindará una serie de beneficios como fortalecer valores y actitudes como la puntualidad, la organización y la responsabilidad. La integración de esta destreza mejorará el rendimiento académico del menor, además, de repercutir de manera positiva en su formación profesional. Si deseas inculcar esta disciplina a tus hijos desde pequeños, pero no sabes cómo, desde Ediciones Corefo te recomendamos cuatro consejos para lograrlo. ¡Toma nota!

  1. Realiza un plan. Un recurso que nos ayudará a organizarnos es un calendario. Una estupenda idea es crear uno de diversos materiales como cartulinas, stickers y plumones en el cual destaquen los colores para que capten la atención del menor. Este esquema visual servirá para anotar fechas importantes como prácticas, exámenes, entrega de tareas, proyectos y exposiciones. De esta manera, tanto los niños como los padres tendrán una agenda fija, priorizando y anticipando actividades, para evitar realizar tareas a última hora.
  1. Selecciona el lugar. Al tener claras las fechas de entrega de las tareas de tu hijo, el siguiente paso, es contar con un ambiente adecuado para llevar a cabo sus horas de estudio. En este sentido, debes elegir un espacio tranquilo que cuente con los elementos necesarios como un escritorio, una computadora o laptop, y útiles escolares para que el menor realice sus actividades académicas sin problema. Asimismo, un detalle fundamental, es evitar elementos distractores como la televisión o el celular, ya que, durante este período, el niño necesita concentrarse.
  1. Crea un horario. Para este paso, es esencial determinar intervalos de tiempo para las actividades diarias y tareas académicas del menor. Una excelente iniciativa es escribir en un papelógrafo su rutina diaria, por ejemplo, lo siguiente:

7:00 a.m. – Despertarse y alistarse
7:30 a.m. – Desayunar y lavarse los dientes
8:00 a.m. – Ir a la escuela
3:00 p.m. – ¡Fin de la escuela!
5:00 p.m. – Terminar tareas escolares
7:00 p.m. – Cenar
7:50 p.m. _ Lavarse los dientes
8:00 p.m. – A dormir

Luego, coloca esta pieza en la pared del dormitorio. De esta manera, el niño se hará una idea sobre su rutina diaria, enseñándole a administrar su tiempo. No te olvides de determinar descansos para que el pequeño no se estrese y se relaje para mantener así su equilibrio.

  1. Compromiso familiar. Es importante el trabajo en equipo tanto de los hijos como de los padres. Es por eso que, para lograr integrar esta habilidad en los niños, los padres deben demostrar una actitud positiva en todo momento para que el niño se sienta motivado y seguro para aprender nuevos conocimientos y destrezas como la gestión del tiempo.

Recuerda que la administración del tiempo es una habilidad que pocos niños manejan adecuadamente, trayendo como consecuencias bajas calificaciones y poco interés en la escuela. Es por esta razón que es recomendable que los padres inculquen esta disciplina en casa desde la infancia para que sus hijos aprendan a valorar su tiempo y aprovecharlo al máximo.