¿Sabías que cuando padres e hijos juegan juntos, sus cerebros se comunican? Según una investigación de la Universidad de Princeton, la actividad cerebral de ambos fluctúa en función del contacto visual y cuando comparten juguetes. Esto demuestra que el juego no solo es una forma divertida de pasar el tiempo, sino que también tiene un impacto significativo en el desarrollo cognitivo y emocional de los niños.

Entonces, ¿cómo pueden los padres fomentar el juego en familia? Desde Ediciones Corefo te compartimos algunas recomendaciones y estrategias que pueden ser útiles:

  1. Dedicar tiempo específico para jugar juntos. Es importante que los padres reserven un tiempo específico para jugar con sus hijos. Según una encuesta realizada por la Academia Americana de Pediatría, el tiempo de juego en familia está disminuyendo, y los niños pasan menos tiempo jugando con sus padres que en décadas anteriores. Una buena recomendación es dedicar al menos 30 minutos al día a jugar juntos, lo que puede ayudar a fortalecer los vínculos familiares y mejorar la salud mental de los niños.
  2. Tener una actitud positiva y sin juicios durante el juego. Es importante que los padres muestren una actitud positiva y sin juicios durante el juego para fomentar la creatividad y la expresión libre de sus hijos. De acuerdo con expertos, los niños que se sienten libres para expresar su creatividad tienen más probabilidades de convertirse en adultos innovadores y emprendedores. 
  3. Permitir que los niños lideren y dirijan el juego. Esto les ayudará a desarrollar habilidades de liderazgo y toma de decisiones. Como ejemplo de juego, se puede mencionar el juego de roles. En esta actividad, los niños pueden crear y representar diferentes personajes, asumiendo diferentes roles y responsabilidades dentro del juego. Los niños pueden tomar decisiones sobre cómo quieren que se desarrolle el juego, qué acciones deben tomar sus personajes y cómo interactuar con los demás participantes del juego. 
  4. Elegir actividades que sean atractivas para todos los miembros de la familia. Es importante seleccionar juegos que sean interesantes y divertidos para todos los integrantes de la familia. Esto permitirá desarrollar habilidades sociales y emocionales importantes, como la empatía, la colaboración y el trabajo en equipo. Algunas actividades que pueden ser atractivas para toda la familia incluyen juegos de mesa, deportes al aire libre, juegos de roles y juegos de construcción.
  5. Ser creativos y variados en la elección de los juegos. En ocasiones, los niños prefieren los juegos que son divertidos y desafiantes, pero que también les permitan aprender algo nuevo. Algunos juegos que pueden ser divertidos y educativos incluyen juegos de matemática, juegos de lógica, juegos de palabras y juegos de memoria. También es importante adaptar los juegos a la edad y habilidades de los niños para que puedan disfrutarlos y aprender al mismo tiempo.

Jugar en familia no solo es divertido, sino que también tiene múltiples beneficios para el desarrollo de los niños. Así que, ¡no esperes más para planear una tarde de juegos en familia!