Si bien la cuarentena ha cambiado la vida de todos, quienes pueden ser los más afectados son los más pequeños en casa. La correcta estimulación de los niños entre tres y cinco años es indispensable para un correcto desarrollo cognitivo y emocional. No poder asistir a la escuela implica un importante desafío para la educación inicial a distancia.

Definitivamente, es posible que aprendan a través de esta modalidad, pero el aprendizaje a esta edad tiene su propia dinámica. Por ello, la preocupación de los padres de familia y docentes no debe centrarse en la cantidad de tiempo que estén frente a una pantalla, sino que deben prestar atención a los contenidos y actividades de las experiencias digitales que se generen.

Por ejemplo, los docentes y colegios deben rediseñar el programa de estudios con actividades que promuevan oportunidades de aprendizaje centrado en el estudiante y apropiado a su desarrollo, necesidades e interés. Esto debe incluir actividades que capten la atención y curiosidad de cada niño; no necesariamente todos deben hacer lo mismo de manera uniforme. No basta cumplir con horarios o tareas estandarizadas. Un niño o niña a esta edad necesita atención más personalizada.

Para ello, los niños de nivel inicial no deben limitarse a escuchar una clase virtual o ser participantes pasivos de su educación. Ellos necesitan involucrarse, tocar, jugar, realizar actividades por ellos mismos. Por eso es tan importante que los docentes creen distintos tipos de tareas a lo largo de las semanas, teniendo siempre en cuenta los materiales que pueden encontrarse en casa y las limitaciones de la cuarentena.

Para complementar esto, también es necesario promover el involucramiento de las familias y brindar orientación para que faciliten entornos estables, que comprendan el desarrollo de los niños y niñas. La familia debe ser sensibles a sus requerimientos y acompañarlos de manera cariñosa y oportuna.

El cariño y las muestras de afecto son una parte importante de la educación a nivel inicial. Las maestras no solo transmiten conocimientos o habilidades a los pequeños, sino que también refuerzan su autoestima a través de palabras y gestos de cariño. En las circunstancias actuales, toca a los padres motivar a los niños y reconocer sus logros en clase. Por ello deben involucrarse más en su educación durante estas semanas complicadas.

Más oportunidades

Una de las ventajas de la educación inicial a distancia es la disposición de los niños de hoy hacia los medios digitales. Si bien no pueden reemplazar a una buena educación formal, docentes preparados y padres involucrados, sí se convierten en una gran herramienta para promover la educación y el desarrollo de los niños.

  1. Aprendizaje audiovisual.  Los niños en etapa pre-escolar no pueden leer todavía. Por ello, es necesario aprovechar los contenidos en video y audio. Afortunadamente, hoy los pequeños están muy familiarizados con los medios digitales, lo que promoverá su interés y curiosidad en contenidos audiovisuales de carácter educativo.
  2. Feedback. Si bien las clases virtuales se dan a través de una exposición del docente, esto no implica que no exista interacción. Los padres de familia deben pedir consejos y expresar sus dudas. Hoy los maestros pueden conectarse con la familia a través de distintos medios como Whatsapp o Zoom. Incluso sería positivo organizar reuniones semanales para discutir los avances y necesidades de cada niño.
  3. Actitud positiva. Al tratarse de una situación nueva, muchos padres todavía no entienden o tienen muy claro cómo se desarrollan las clases virtuales. Sin embargo, deben mantener una buena disposición y reconocer el esfuerzo adicional que el docente está realizando para adaptar sus clases a este medio. La negatividad solo afectará la relación entre padres y docentes. Cualquier problema o inquietud que surja puede solucionarse a través de diálogo.
  4. Interacción. El colegio no es solo un lugar en el que se recibe conocimiento. La interacción y el juego con sus compañeros también es importante, pues permite al niño generar habilidades interpersonales. Esta faceta de la educación se viene perdiendo debido a la cuarentena. Sin embargo, esto no significa que los niños no puedan participar en actividades grupales que les permitan conectarse con otros pequeños de su edad. El docente puede diseñar juegos o tareas que permitan desarrollar esta interacción.
  5. Reglas de juego. Los padres, estudiantes y docentes pueden establecer de manera consensuada normas para el uso moderado, responsable y respetuoso de los medios digitales. Un niño de cinco años ya es capaz de descubrir contenido y experimentar con la tecnología, pero debe hacerlo siempre bajo supervisión paterna.