Los estudiantes tienen tres meses libres para descansar de la rutina del colegio. Aprovecha este tiempo para aprender nuevas cosas y pasar más tiempo en familia.
El año escolar terminó pero eso no significa que el proceso educativo de un estudiante se haya detenido o que no aprenda nada durante los tres meses de vacaciones. Durante estos meses, el niño puede descansar de la rutina del colegio, pero no es recomendable dejarlo con total libertad y convertir el desorden en su nueva rutina. Es tarea de los padres balancear correctamente el descanso y el tiempo que dedica a actividades educativas.
Esto es especialmente difícil en un contexto como el actual, en el que los niños no pueden salir a jugar, ver a sus amigos ni ingresar a un curso presencial de vacaciones útiles. Por eso, es tan importante crear en casa un ambiente favorable para ellos, con actividades que los ayuden a entretenerse y seguir aprendiendo y que levanten su ánimo. Recordemos que las restricciones para ellos continúan y son más severas que para los adultos.
Dejarlo en libertad
Para lograrlo, los padres de familia pueden seguir estos consejos:
- Mantén una rutina de sueño. Un problema usual es que los niños se queden hasta altas horas de la noche jugando o viendo la televisión. Si bien no tienen la obligación de levantarse tan temprano como lo hacían para las clases escolares, no es recomendable que se desvelen todas las noches. Una buena medida es retrasar la hora de irse a la cama y la de levantarse, de manera que sus horas coincidan más con las de los adultos.
- Encuentra el momento para la actividad física. Si bien salir es todavía complicado para los niños, es importante que realicen actividad física o deporte. Así, pueden dedicar un tiempo diario al ejercicio al aire libre en el poco tiempo que tienen para salir- en los espacios comunes de condominios, el jardín o cualquier lugar disponible y divertirse, teniendo los cuidados necesarios para evitar contagios de COVID-19.
- No olvidar el colegio. Si bien este es un tiempo de descanso para los niños, no es recomendable dejar completamente de lado al colegio. No son pocos los centros educativos que incluso asignan trabajos de verano a sus estudiantes. Lo mejor es hacerlo poco a poco, dedicando una hora del día a estas tareas o repasar lo aprendido a lo largo del año.
- Limita el tiempo ante las pantallas. Si bien hoy son la mayor fuente de entretenimiento para los niños, no es recomendable estar frente a la tablet o el celular todo el día. No solo puede causar problemas en la vista, también se le ha vinculado al estrés, ansiedad, depresión, déficit de atención y problemas de conducta. Establece horarios y no dejes que los niños pasen todo el día viendo una pantalla.

Quedarse en casa para evitar contagios de COVID-19 y salir solo para lo estrictamente necesario sigue siendo tan importante como lo era en marzo, cuando empezó la cuarentena. Así que lo mejor es sacar provecho de la situación y no dejarse abatir por ella. Con este objetivo en mente, te damos algunas ideas de actividades que los niños pueden realizar en casa para llenar el tiempo libre de las vacaciones.
- Promover la lectura. Los niños de primaria están en una edad perfecta para empezar a desarrollar su hábito lector. Conversa con él o ella y descubre el tipo de historias que le interesan. Puede empezar incluso por cómics o cuentos, relatos cortos que generen un interés por los libros. Recuerda, sin embargo, que esta no debe ser una obligación. Se trata más de una motivación o un consenso.
- Juegos en casa. Es probable que los niños se aburran durante estos días sin nada que hacer. Por eso es buena idea crear noches o tardes de juegos en casa. Hoy, existe una gran variedad de juegos de mesa aptos para toda la familia. No solo pasarán un momento divertido, también servirá para generar mejores vínculos y unirse como familia.
- Aprendizajes no reglados. Los períodos vacacionales son un momento ideal para dedicarse a otras tareas igual de importantes que el estudio para el desarrollo de los niños: desarrollar la parte más creativa mediante el dibujo o la escritura, reforzar los idiomas de una forma más lúdica, etc. Todo esto y mucho más podemos poner en práctica y potenciar su aprendizaje sin la presión académica.
- Mantener sus pequeñas responsabilidades. Si durante todo el año tienen asignadas tareas en casa, es bueno conservarlas también en verano. Pueden reducirse, claro está, pero es necesario hacerles ver que su colaboración en el hogar es importante.

