A nivel mundial, la crisis climática y el calentamiento global se han convertido en graves problemas para la humanidad, especialmente, para la población infantil. Según cifras de Unicef, en América Latina y el Caribe, se estima que 169 millones de niños y niñas viven en áreas afectadas por al menos dos riesgos climáticos y ambientales y 47 millones de niños y niñas viven en áreas afectadas por al menos, cuatro eventos.

Si bien, a lo largo de los años se han realizado diversos debates sobre el cambio climático; en ocasiones no se ha tomado en cuenta la opinión de las nuevas generaciones, quienes son y serán los más afectados por este fenómeno. A pesar de su corta edad, su participación representa una oportunidad para reducir los riesgos vinculados a esta problemática.

Por ello resulta fundamental que las escuelas brinden una educación ambiental adecuada a la comunidad estudiantil, a fin de desarrollar en ellos; valores, actitudes y prácticas responsables para construir un futuro sostenible. Con el propósito de incentivar esta formación en el sector educativo, desde Ediciones Corefo, te recomendamos tres actividades sostenibles para poner en práctica en clases.

  1. Promueve el reciclaje. Una manera eficiente de potenciar esta práctica responsable en clase, es acondicionando un espacio en el aula con tachos clasificados para colocar: plástico, papel, latas, etc. De esta forma, los estudiantes aprenderán no solo a botar la basura, sino a recolectar y reutilizar los residuos, dándoles un nuevo uso.
  1. Impulsa el cultivo de árboles. Gracias a esta actividad, los estudiantes no solo fortalecerán su educación ambiental, sino también, generarán un impacto gratificante para el mundo, ya que purificarán el aire del planeta.
  1. Uso responsable de la luz y el agua. Esta actividad la puedes fomentar en clase a través de la realización de folletos y trípticos sobre el cuidado de estos recursos naturales. Otra forma estupenda de lograr un gran cambio, es que los docentes y auxiliares unan fuerzas y coloquen carteles sobre el uso responsable de la energía eléctrica y el agua, en todos salones y baños de la institución educativa.

Recuerda que, si comenzamos a fomentar la educación ambiental en las escuelas, sin duda, lograremos una mayor conciencia y participación activa por parte de las nuevas generaciones. Y tú, ¿estás listo para ser un agente de cambio? Anímate y comparte estas actividades con tus estudiantes.