Cada 15 de mayo se celebra a nivel mundial el Día de la Familia. Este año es especialmente importante pues la crisis sanitaria continúa y se vuelve aún más evidente que las familias deben permanecer unidas, apoyarse y pensar en sus miembros más vulnerables: los adultos mayores, quienes son los más afectados por el coronavirus.
La tarea de inculcar estos valores el amor, el respeto y la unión familiar no corresponde solo al hogar, sino que debe ser parte integral del desarrollo educativo de niños, niñas y adolescentes. La educación está fundada en valores. Los contenidos, la metodología y la formación del docente deben tener como base no solo el conocimiento, sino también la formación de una sociedad en un conjunto de valores. Nadie puede olvidarlo: los adultos del mañana se forman hoy.
Estas son algunas maneras en las que estos importantes valores pueden inculcarse en el hogar y las aulas (o en las clases virtuales).
- Amor a sí mismo. Educar en el amor comienza por enseñar a amarse a uno mismo. A valorarse como persona. A sentirse un ser único, original, con sus propios defectos y virtudes. El quererse a uno mismo debe ser entendido como un medio, no como un fin. De esta forma será posible dar el salto generoso de aceptarnos (con nuestros defectos y nuestras virtudes), intentar aceptar y querer a los demás (con sus defectos y virtudes).
- Familias comprometidas. El papel de la familia en la formación de valores es fundamental. La familia, constituye la primera base sobre la que las personas forman su autoestima. El sentirse valorados y queridos por sus seres más cercanos es fundamental para una sana autoestima. La familia debe mostrar su estima al niño/a, debe además proporcionarles experiencias adecuadas para que se sientan seguros.
- Respeto y tolerancia. La familia debe ser la cuna del aprendizaje y el fomento del respeto. Si un niño no respeta a sus padres, será difícil que respete a otras personas. Para promover este valor en la escuela, los profesores y directivos deben hacer cumplir las reglas estableciendo límites claros, escuchando a los padres y a los alumnos, negociando democráticamente con ellos y, sobre todo, sirviendo de ejemplo y modelo de comportamiento.
¿Cómo fomentar los valores en el hogar? Lo mejor es empezar por el respeto y amor por uno mismo. Un niño con una autoestima sana podrá expresar mejor sus sentimientos y respetará a sus compañeros y su familia. Sigue estos consejos:
- Transmite confianza al pequeño. Hazle saber qué crees en él, ellos creerán en sí mismos si perciben que tú crees en ellos.
- Demuestra tu amor. Los niños y niñas necesitan sentirse estimados por sus seres más cercanos, no dudes en darles muestras de amor y cariño.
- Felicítalos por sus cualidades y logros, con elogios creíbles.
- Ten en cuenta sus sentimientos. Cuando hagan algo mal, critica la acción y no a la persona.
- Fija metas. Edúcalos para que sean responsables y capaces de asumir retos. Las metas han de ser alcanzables.
- Olvida la perfección los pequeños deben ser conscientes de que no son perfectos, pero que son dignos de estima: “te quiero tal como eres”,
- Dales la oportunidad de experimentar y valerse por sí mismos. Es importante que prueben y comprueben que pueden hacer las cosas por ellos mismos.
- Muéstrales sus cualidades, y enséñales que con esfuerzo pueden mejorar algunas cualidades.
- Motívalos a superarse, pero no los presiones demasiado. Es importante que conciban que a través de su esfuerzo pueden superarse, pero no deben sentirse presionados o verlo como un imposible.
- Déjalos dar su opinión, participar en las decisiones y crecer en un ambiente del cual formen parte.

