Una manera eficiente de aumentar la concentración y estimular el pensamiento lógico es a través de los juegos didácticos. Emplear estas herramientas interactivas facilitará el aprendizaje tanto de los niños como de los adolescentes. Por ello, es necesario que los padres y docentes implementen este recurso desde temprana edad para contribuir a un desarrollo infantil óptimo e integral.

Si bien existe una diversidad de opciones en el mercado, es importante escoger la más adecuada, según la edad y capacidades del niño, ya que dependerá de ellas, que pueda resolverlo. Las ventajas que ofrecen estos juegos es que la gran mayoría están relacionados directamente con las materias que se enseñan en la escuela, como las matemáticas, la música, la robótica, entre otros; los cuales contribuyen a una mejora en el rendimiento académico.

Con el propósito de potenciar las habilidades cognitivas, motoras e intelectuales de la comunidad estudiantil, Ediciones Corefo, recomienda cuatro juegos didácticos para poner en práctica ¡Toma nota!

  1. Los rompecabezas. Este tipo de juego ayuda a estimular el pensamiento lógico de una persona y es ideal para todas las edades. Debido a ello, podemos encontrar en el mercado distintos tipos de rompecabezas, desde los más sencillos que cuentan con 5 a 20 piezas hasta los más complejos que tienen más de mil.
  2. Tutti Frutti. Este es uno de los juegos más populares a nivel mundial. Tan solo basta tener lápiz y papel para escribir las categorías que se desarrollarán y dividirlas en columnas en la hoja. Al tener la base lista, una persona dice una letra al azar y comienza el juego. La idea es que los participantes completen todas las secciones en el menor tiempo posible. De esta manera, se busca estimular la memoria, la concentración y la agilidad mental, además de ampliar el vocabulario de un niño o adolescente.
  3. El ajedrez. Es un juego de estrategia, el cual brinda grandes beneficios en el desarrollo infantil. Al ser una actividad competitiva, refuerza capacidades cognitivas como la lógica, el pensamiento crítico y la creatividad. Se recomienda aprender y practicar esta disciplina a partir de los 4 años, de una forma lúdica y entretenida.
  4. El sudoku. Es un rompecabezas de origen japonés que está diseñado para ser desarrollado por una persona de cualquier edad. El objetivo es rellenar las celdas vacías de cada cuadrícula con las cifras que faltan del 1 al 9; teniendo en cuenta las que están establecidas y sin repetir ninguna en una misma fila, columna o región de la misma. La práctica de este juego fortalece las habilidades cognitivas y el razonamiento lógico.

Recuerda, al poner en práctica estos juegos, un niño o adolescente podrá potenciar la capacidad del uso de los números y el lenguaje, así como la rapidez mental ¡Anímate y aprende jugando! Sin duda, te divertirás. Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.