La cuarentena para evitar la expansión del COVID-19 provocó el cierre de colegios, universidades y diversas entidades educativas. Esto ha hecho que muchos padres de familia, docentes y alumnos se vean en la necesidad de adaptarse a la nueva “rutina” y los retos que implica aprender en línea.
Ante esta situación, es muy importante que padres y profesores se mantengan en constante comunicación y encuentren la mejor manera de que sus hijos continúen aprendiendo desde casa aprovechando la tecnología.
Un cambio brusco, sobretodo en algo tan rutinario como tomar clases puede provocar en nuestros hijos problemas psicológicos como ansiedad, cambios de humor, rebeldía, etc. Por eso, es importante tanto para padres como para maestros tratar de simplificar las cosas simples. Es decir, no presionarlos mucho con nueva tecnología que probablemente nunca hayan manejando antes, o esperar a que el proceso de aprendizaje sea igual de efectivo o veloz que el tradicional. Recordemos que todo cambio pasa por una etapa de adaptación.
Adaptación a nuevas formas de aprendizaje
Ante esta coyuntura los maestros se han visto obligados a replantear su estrategia de trabajo para tratar de responder la pregunta que mantiene en vilo a la comunidad educativa: ¿cómo proteger a los alumnos de la enfermedad sin perjudicar su aprendizaje?
A continuación, algunos consejos para que todos los implicados en este nuevo reto se vean beneficiados.
Usar disfraces: Si captar la atención de un menor de edad dentro de un salón de clases es complicado, a través de una computadora es aún más difícil. A pesar de tener a su papá o mamá cerca, la tentación de abrir otra página web, una aplicación o revisar sus redes sociales es grande. Por estoo, algunos profesores están optando por hacer sus clases disfrazados de personajes relacionados a las materias que están enseñando. Por ejemplo, si se trata de Literatura, pueden disfrazarse de William Shakespeare, Miguel de Cervantes, Edgar Allan Poe, entre otros. Si se trata de ciencias, Albert Einstein e Isaac Newton son algunas opciones. Para esto, hay que ser ingeniosos con el uso de pelucas, barbas postizas, alguna prenda de antaño y algo de maquillaje.
Abrir un blog: Inaugurar un espacio virtual donde el profesor pueda ir colgando videos, comunicados y tareas para los estudiantes es una forma muy práctica y ordenada para que los estudiantes puedan seguir sus clases. Con esta herramienta podrán estar más cerca de los alumnos. De ser posible, se recomienda cambiar toda una habitación de la casa para convertirla en un estudio de grabación. Es recomendable producir videos con efectos que dejen pegados a la pantalla a sus jóvenes pupilos. Otro tip importante es hacer cortes rápidos en la edición. Por ejemplo, un corte cada tres segundos, cómo hacen los youtubers profesionales. Esto ayuda a captar la atención de los chicos por más tiempo.
Otra herramienta recomendable es Google Classroom, que intenta simular todo lo que tendría que tener una clase normal.
Horarios flexibles: Aunque mantener una rutina y consistencia, es aconsejable, diversos factores como la posibilidad de tener acceso a la tecnología necesaria, padres de familia ocupados trabajando desde casa, familiares enfermos y otras diversas circunstancias, intentar implementar un horario escolar tradicional de manera virtual puede ser muy difícil. Algo que tanto papás como alumnos deben “desaprender” en esta época es que no es lo mismo un horario virtual que uno tradicional. Además de los factores antes mencionados, el ritmo de aprendizaje a distancia es diferente, dado que la estructura de un día normal es muy diferente que cuando se está en casa.
Consejos para dar clases virtuales:

A pesar de que las diversas plataformas tecnológicas de hoy en día brindan a los profesores una serie de ventajas con respecto a la enseñanza tradicional, se aconseja tener en cuenta estos tips para poder aprovecharlas al máximo, tanto para estos días de cuarentena como para más adelante.
Escoge la plataforma correcta:
Antes de iniciar tu clase online, ten en cuenta tus necesidades y elige la plataforma que mejor responda a ellas. Esta debe ser capaz de manejar la cantidad de personas que tendrás en tus clases, permitirte trabajar el tiempo que quieres y más. Diferentes sitios ofrecen distintas características, incluidas funciones de chat grupal o individual.
Además de Zoom, otras plataformas recomendadas son Docebo, Udemy, Skillshare, WizIQ, Adobe Captivate Prime y SAP Litmos.
Mantén expectativas realistas:
Inevitablemente algo podría salir mal si estás transmitiendo en tiempo real: se congela la imagen, el audio es de baja calidad, la conexión a internet se corta, los chats en vivo generan confusiones o algo que ni siquiera se había considerado. Tener mucha paciencia es importante, recuerda que un aula virtual podría no ser perfecta.
Adapta tus materiales de enseñanza:
Se recomienda no transferir directamente tus apuntes o presentaciones en PowerPoint a un formato online. Es necesario comunicarse de manera distinta que en una clase presencial. En línea no existe una interacción natural entre profesores y estudiantes, y estos tampoco levantan la mano ni te dan pistas no verbales. En cambio, se les debe invitar explícitamente a sumarse al debate a través de chats o encuestas online.
Visual thinking:
Esta técnica funciona muy bien en pizarras físicas, pero es en el mundo digital donde el docente cuenta con una mayor cantidad de herramientas para aprovechar el poder del “pensamiento visual”, teniendo desde aplicaciones gratuitas, hasta animación de videos para comunicar temas complejos de forma simple y clara. Como dice el viejo dicho: “Una imagen vale más que mil palabras”.
Storytelling:
Los docentes saben que captan la atención de los estudiantes cuando cuentan sus propias historias o experiencias profesionales, y es en el mundo digital donde también cuentan con múltiples herramientas para diseñar contenidos, con ayuda del “Storytelling”, para lograr un mejor aprendizaje. El Storytelling es el arte de contar una historia. La creación y aprovechamiento de una atmósfera mágica a través del relato. Es una técnica que consiste en conectar con los alumnos, ya sea a viva voz o por escrito, a través de una historia con personaje y trama.
Brinda atención individual:
Al final de cada videoconferencia grupal, es importante tomar unos minutos para atender a los estudiantes que desean pasar un rato más en el aula virtual y hacer cualquier tipo de pregunta en relación al curso. Además, es vital responder los mensajes que los alumnos envían directamente a los profesores a través de sus redes sociales o a su correo electrónico después de terminada la clase.
No descartes la asincronía:
No todo debe ser en vivo y en directo. En lugar de brindar seminarios web en vivo, se puede proporcionar a los estudiantes videos de charlas y lecciones que pueden ver en cualquier momento del día o de la noche, según dispongan los padres de familia. Hay muchas ventajas en el aprendizaje asincrónico. Brinda mayor flexibilidad a los estudiantes durante un momento de crisis y les brinda la oportunidad de revisar las conferencias varias veces. Para el profesorado, el desarrollo de videos de conferencias puede ser un ahorro en tiempo real, especialmente para aquellos que enseñan múltiples secciones del mismo curso.
Cuidado con la extensión:
Los videos que se desarrollen para complementar la lección del día o de la semana no deben ser muy extensos por dos razones: mantener la atención de los estudiantes y no hacerle la labor más complicada al profesor. Se recomienda que la duración de esos videos esté entre 5 y 15 minutos. De esta manera, le resultará más rápido y más fácil grabar, editar y cargar sus videos. Se puede hacer videos más largos, pero será poco probable que los estudiantes lo vean completo.

