Una encuesta online realizada por la Asociación Nacional de Padres de Familia de Colegios Privados del Perú (Anapef), refleja que un 73% de encuestados, de un total de 2 180 personas, prefiere que sus hijos continúen con las clases virtuales hasta que exista un mayor control sanitario en todo el país. Sin embargo, el Ministerio de Educación (Minedu) reveló en un informe que 6 019 escuelas en el país ya se encontraban funcionando con semipresencialidad.

En este escenario, es necesario canalizar el proceso y destacar los beneficios de la presencialidad. ¿Cómo podemos prepararnos ante este nuevo reto? Ediciones Corefo te presenta cinco maneras para reducir y lidiar con las emociones negativas.

  1. Reconoce y valora tus emociones. Tras el confinamiento, el retorno a clases es un desafío que puede generar preocupación y angustia. Por esto, es importante que reconozcas aquello que resulta difícil o extraño en el proceso de volver a la presencialidad.
  2. Ejercicios de respiración. Es importante que puedas relajarte y aliviar el estrés. ¿Cómo lograrlo? Existen varios ejercicios para meditar y relajarte. Por ejemplo, uno sencillo es inhalar por la nariz por 3 a 5 segundos, siempre cómodo y a tu ritmo. Deja que tu abdomen suba mientras el aire va ingresando a los pulmones, mantén el aire brevemente en los pulmones y exhala. Puedes practicarlo 2 o 3 veces al día.
  3. Busca apoyo en tus familiares y docentes. Al volver a la presencialidad, es normal que surjan varias preguntas e inquietudes que te causen sentimientos negativos que pueden abrumar tu mente. Por esto, no temas en compartirlo con personas cercanas para que te ayuden a aclarar las dudas.
  4. Destaca lo positivo del día. Depende de uno mismo ser víctima o no de las emociones y pensamientos negativos. Evitar pensar en cosas nocivas entrena tu mente y te ayuda a visualizar y aprovechar oportunidades. Para lograrlo, puedes fijarte objetivos y comprobar los hechos del día, conversa con alguien sobre aquello que te esté afectando. Esto permitirá que te enfoques en los beneficios de volver a las aulas.
  5. Crea una rutina. Contar con nuevos hábitos y prácticas puede abrumarte tras la vuelta a clases. Por esto, establecer una rutina en tu manera de estudiar, te beneficiará al eliminar aquellos sentimientos que generan incertidumbre. Además, esto te ayudará a sentirte más seguro y facilitará tu proceso de aprendizaje.

Fuentes: