En estas semanas de cuarentena muchas cosas han cambiado. Empezando por el teletrabajo, las clases online, la convivencia con la pareja y claro está, las formas cómo criamos a nuestros hijos.
Si bien el Internet y los avances tecnológicos han facilitado que muchos de nosotros aún podamos seguir trabajando desde casa y nuestros hijos tengan la posibilidad de seguir recibiendo sus clases, es importante recordar que los niños y adolescentes pueden estar expuestos a peligros de diverso tipo en el cibermundo. Ya sea en las redes sociales o en páginas no adecuadas para su edad.
Por eso, es vital conocer y saber aplicar las formas correctas para fomentar un uso responsable de la tecnología tanto para los días de cuarentena que nos queden como para el futuro. ¿Qué podemos hacer como padres y consumidores de tecnología para proteger el bienestar digital de nuestras familias y de nosotros mismos?
La tecnología puede favorecer a niños de todas las edades, proporcionándoles herramientas para aprender de forma divertida y atractiva y a expresar su creatividad. Es natural que nos preocupemos por el impacto que pueda tener la tecnología sobre el desarrollo de nuestros hijos, pero es necesario mantener un enfoque equilibrado con estos tres tips básicos:
- Hay que ser un ejemplo a seguir. Es probable que los niños busquen copiar nuestro comportamiento, por esto es importante practicar y demostrar el uso consciente de la tecnología. Esta será la mejor manera de enseñar a los niños la habilidad de desconectarse y no volverse adicto al Internet o a los juegos online.
- Establezcan reglas claras. Se debe decidir juntos qué tipo de medios de información y tecnología son adecuados para los chicos, así como el momento correcto para acceder a ellos. Establece reglas como familia, al hacerlo los niños comienzan a aprender a autorregularse y es menos probable que se resistan a ellas.
- Crear zonas libres de tecnología. Es importante ayudar a nuestros hijos a tomar descansos, limitando el tiempo frente a los dispositivos electrónicos. Se debe hacer de nuestro tiempo en familia una prioridad compartiendo actividades más allá de las pantallas para equilibrar las actividades en línea y fuera de ella.
El rol de la tecnología en la cuarentena:

La posibilidad que nos brinda la tecnología de estar conectados con diferentes personas en cualquier lugar del planeta se ha tergiversado durante esta cuarentena y las herramientas informáticas que antes se utilizaban durante algunas horas o minutos hoy se emplean, en algunos casos, durante todo el día. En el caso de los más jóvenes, el cuadro se agrava aún más porque genera sedentarismo y un consumo masivo de pantalla, ya sea con celulares, computadoras, tablets o consolas de videojuegos.
Según un reciente estudio de la plataforma de seguridad y bienestar digital para las familias Qustodi, la actividad online de los menores españoles ha aumentado un 180%. Las previsiones indican que la cifra no hará más que crecer conforme se alargue la reclusión.
España no es el único país que ha experimentado este repunte. En todos los territorios vecinos donde se ha impuesto el cierre de los centros escolares, ocurre lo mismo. En Francia la actividad online ha subido un 120% desde el 12 de marzo; y en Italia se ha pasado de un aumento inicial del 50% a un 220% en los últimos siete días. Estados Unidos (un 95% más) y el Reino Unido (un 50% más) van por el mismo camino.
Es muy probable que esas cifras sean muy similares en América del Sur incluyendo a Perú. Psicólogos y expertos en nuevas tecnologías advierten de la necesidad de gestionar el uso abusivo de las pantallas durante este período de aislamiento forzado.
Las guías de actuación destinadas a los padres de niños pequeños y adolescentes incluyen numerosos consejos para afrontar esta situación: establecer rutinas y horarios; supervisar los contenidos a los que acceden los menores; impedir que se “bunkericen” en su habitación; fomentar las actividades creativas y los juegos de mesa en familia; limitar el uso de videojuegos; o instarles a que hagan ejercicio físico, entre otras muchas medidas.
No podemos llegar al extremo de que un niño o adolescente pase 12 horas al día frente a una pantalla. Eso no es sano tanto física como psicológicamente y no aporta en su desarrollo integral. Expertos señalan que si dejamos que tengan acceso sin restricciones a las pantallas y las redes sociales, sin supervisión alguna, será complicado cambiar esta actitud cuando acabe la cuarentena. Por esto, es importante que haya un control y supervisión por parte de los padres, acompañado de un diálogo que pueda aclarar las dudas de los jóvenes respecto a estas restricciones.
Cómo promover el uso responsable de la tecnología en niños y jóvenes:
La Organización Mundial de la Salud advirtió a padres y educadores que deben ser cautelosos con el tiempo de permanencia de los pequeños frente a los dispositivos tecnológicos. Según las nuevas recomendaciones de este organismo, los niños no deberían tener acceso a ningún tipo de monitor hasta los dos años, y el tiempo máximo frente a uno de ellos no debería superar una hora entre los tres y cuatro años. Por eso es necesario hacer pausas de 15 minutos para que puedan estirarse, distraerse y respirar con el objetivo de que puedan seguir con sus labores.
Algunas recomendaciones para tener en cuenta y que pueden ayudar a convivir de mejor manera dentro del encierro en el hogar pueden ser:
- Considerar la tecnología como cualquier otro entorno en la vida de los niños. Aplicar los mismos criterios de crianza, conocer a sus amigos virtuales, conocer sitios o aplicaciones que utilizan.
- Fijar los límites e incentivar espacios de recreo, donde la tecnología tenga prioridad baja, especialmente con los más pequeños.
- Valorar la comunicación frente a frente. En los más pequeños es un elemento clave para el desarrollo del lenguaje, más que una interacción pasiva con la pantalla.
- Apagar todas las pantallas (incluida la televisión) como mínimo una hora antes de acostarse para mejorar vuestra calidad de sueño y evitar la exposición a la luz azul, la cual se asocia a la aparición de alteraciones en los patrones de sueño. Aún mejor, dedica esa hora a disfrutar de algo de tiempo de calidad, ya sea leyendo, escuchando música o tomando un baño.
- Mantén los teléfonos móviles fuera de la mesa. Resiste la tentación de utilizarlos como «chupetes digitales» (para mantener entretenidos a los niños durante la cena o, en estas circunstancias, durante las videollamadas).
¿Cómo organizar el tiempo?
Se debe solicitar a los docentes que envían el material de estudio o instrucciones, que definan el tiempo que deberá dedicar el niño a esas actividades. Conocer en qué consisten estas, ver un video, leer un documento, visitar una página web, etc.
También es recomendable hacer un horario específico de estudio semanal, buscar algún lugar que no tenga mucha distracción y coordinar el tiempo definido por el docente con el tiempo real que destinará el niño.
Por todo lo explicado, los docentes online deben tener en cuenta que la enseñanza a través de una pantalla puede tener sus beneficios, pero también implica un gran esfuerzo de parte de los padres de familia para que puedan mantener un equilibrio entre las lecciones y la formación de sus pequeños, la cual trasciende colegios, grados y cuarentenas.

