La pandemia del COVID-19 cambió la forma de enseñanza en la educación y metodologías como el aula invertida o flipped classroom comenzaron a tomar cada vez más fuerza. Esta modalidad tiene por objetivo lograr que los estudiantes gestionen su aprendizaje interactuando con las nuevas tecnologías, material audiovisual y trabajando de manera colaborativa.

Si el modelo tradicional se basa en la trasmisión de la información desde el profesor a los estudiantes, el modelo del aula invertida utiliza herramientas digitales para proporcionar una experiencia de aprendizaje autónomo y didáctico. Para Gabriel Erices, magíster en Ciencias de la Educación, con este enfoque los estudiantes se preparan con anticipación, accediendo a contenido diverso; aplicando conceptos y evolucionando con la mediación del docente; además, amplían su aprendizaje resolviendo tareas avanzadas y aplicando los conceptos desarrollados.

En este sentido, el también especialista de Corefo enumera los beneficios de esta metodología:

  1. Se logra animar al estudiante a realizar actividades fuera de la escuela.
  2. Se toma en cuenta la diversidad de los estudiantes.
  3. Se fomenta el aprendizaje colaborativo.
  4. Se despierta el interés por investigar y aprender.
  5. Se Desarrollan habilidades socioemocionales como motivación, autonomía, perseverancia, autocontrol, resiliencia, colaboración, comunicación y creatividad.

Para poder aplicar este modelo pedagógico, es importante considerar los siguientes elementos:

  1. La tecnología a utilizar y las actividades de aprendizaje.
  2. Material audiovisual con contenido original del docente y recursos educativos complementarios como libros, podcast, fuentes de internet, entre otros.
  3. Planificar las clases de manera cronológica para disponer de los tiempos necesarios para la revisión de actividades.
  4. Motivar al estudiante a querer saber más y despertar su espíritu de investigación.
  5. Promover el aprendizaje colaborativo y el espíritu crítico. En la clase invertida no debe existir la frustración. Es fundamental que quienes no aprendieron algo, tengan el apoyo de su grupo.
  6. Enviar algún instrumento para recopilación de datos.
  7. La clase invertida considera tres tiempos: antes, durante y después de la clase.

Cabe indicar que, el aula invertida abre distintas posibilidades didácticas a la docencia en línea, a la distribución óptima de recursos y a la mejora de resultados en la docencia sincrónica y asincrónica.