¿Cómo tener una comunicación asertiva con mis hijos?

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Como bien sabemos, la comunicación es la base para tener una buena relación con nuestros hijos, sin embargo hay distintos tipos de comunicación familiar. La manera de comunicarse con nuestros hijos es en parte reflejo de cómo somos los padres, ya que somos los responsables de definir el estilo de comunicación en la familia. Si un padre (Padre o Madre) no tiene tiempo para conversar con su hijo desde que este es pequeño, cuando sea adolescente le costará dialogar y comunicarse con él, y le será más difícil poder saber del mundo de su propio hijo.

¿Qué es la comunicación asertiva?

Atendiendo a los tres niveles de comunicación existentes, uno es el agresivo, el cual se basa en el grito, la ofensa que aparecen como medio para conseguir los deseos y necesidades y no se considera el respeto por el hijo (a). Por ejemplo, una madre que grita continuamente para que su hijo haga los que ella diga. El segundo estilo es el pasivo, lo que impera es el silencio como respuesta. Se cede ante todo tipo de deseos y propuestas de los demás. Por ejemplo, un padre que siempre deja hacer todo, sin poner límites al comportamiento de sus hijos.

Una tercera manera de comunicación y la más adecuada es la asertiva porque permite una comunicación firme, consistente, clara, positiva, cálida y segura. Comunicarse de manera asertiva hace que se respeten los derechos propios y de los demás. Así se conseguirá más a menudo lo que se desea y se está más satisfecho con los demás y consigo mismo.

Consejos para tener una comunicación asertiva con nuestros hijos:

Crear un clima de comunicación asertiva para nuestros hijos no es fácil. Para ellos te ayudamos con estos consejos:

  • Decir las cosas siempre de forma positiva. El lenguaje es el medio de comunicación que usamos pero más importante aún es el medio de construcción social más importante. Estamos acostumbrados a usar un lenguaje de tinte negativo, a comenzar nuestras frases con un no, por ejemplo,  “no grites”. ¿qué tal si decimos el mismo mensaje pero en positivo? ¿qué tal si decimos: “intenta hablar más bajito”?
  • Crear un clima emocional que facilite el dialogo. La comunicación debe llevarse a cabo en un ambiente democrático y de convivencia. Ello facilitará la canalización de la agresividad y la resolución de conflictos de forma asertiva.
  • Escucha con atención e interés. Hay personas que dan sus opiniones, sin escuchar a los demás. Cuando eso sucede, el interlocutor se da cuenta de la indiferenciadel otro hacia él y acaba por perder la motivación por la conversación. Esta situación se da con mucha frecuencia en la relación padres e hijos. Al creer los padres que no aprenderán nada de los pequeños se suele adoptar una posición impermeable respecto a la opinión y argumento de los hijos.
  • Pedir la opinión de los hijos. A través del dialogo, padres e hijos conocen mejor sus opiniones y sus sentimientos. Por lo tanto, los adultos debemos dejar la posibilidad de réplica. La predisposición a escuchar el argumento del otro y admitir que puede no coincidir con el propio es una de las condiciones básicas para que el diálogo sea viable.
  • Ponernos en el lugar del otro.Sé empático a la hora de hablar con tus hijos y entiende que pueden tener otros puntos de vista.
  • Dar mensajes consistentes y no contradictorios. Como padres o madres, debemos aprender la habilidad de realizar peticiones de manera directa y que no sea contradictoria. Si el niño no accede a la primera puedes volver a repetir la demanda pero sin utilizar amenaza, la coacción o el insulto.

No olvidemos escuchar a nuestros hijos y tratar de entender cómo se sienten,  crear un ambiente de seguridad y respeto hacia ti mismo y hacia ellos, proponerle opciones y alternativas. Es muy distinto decirle “Hijo, cuando acabes la tarea puedes ver televisión” a “Haz la tarea ahora mismo y apaga el televisor”. Utiliza las respuestas “abre puertas”; estas son las que invitan a sus hijos a compartir sus ideas y sentimientos con sus padres, facilitando la comunicación y permitiendo así que ellos tengan más confianza en sus padres. Las frases que le ayudarán, por ejemplo, son: “¡Qué interesante! ¿Eso te pasó? Cuéntame hijo".

Finalmente, promueve con ellos un camino de diálogo y de manera asertiva promueve la comunicación dentro de tu familia.

Para concluir no debemos olvidar que debemos saber lo que realmente queremos decir, debemos expresarnos de forma clara y precisa, elegir el momento adecuado para mantener la conversación, asimismo buscar el lugar adecuado para comunicarnos con nuestros hijos. Solo así lograremos tener una comunicación asertiva con nuestros hijos.

 

Dr. Ricardo Zevallos Zavaleta

Psicólogo-Educador

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