¿Cómo oriento a mi hijo en su proyecto de vida?

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El proyecto de vida, más que la elección de un oficio, profesión o pareja, consiste en elegir aprender cada día a vivir, a jugar, a sentir y sentirse, a amar y amarse, a trabajar, a soñar y soñarse, a ser feliz, a ser creativo, y a tener fe en el futuro. Tanto padres como hijos deben entender que el proyecto de vida es algo individual, que se asume a partir de sí mismo y que no debe ser sometido a fuerzas como la voluntad de otros, porque es condenarse al fracaso y a una inadecuada calidad de vida.

Un proyecto de vida no debe vivirse a través de los hijos, muchos padres sienten que son ellos y no sus hijos los que están triunfando o fracasando, por lo tanto, interfieren en las ya difíciles decisiones de su hijo o hija,  buscando manipular y confundir  a sus hijos  en sus decisiones.

Algunos hijos, por el contrario sienten que les deben gratitud a los padres por la crianza que les han dado y toda la inversión económica que esta conlleva. En ese sentido, sacrifican sus ideales y sueños y deciden lo que los padres desean, en aras de agradecerles y complacerles, lanzándose a vertiginosos vacíos que los conducen a la frustración.

El proyecto de vida es el gran organizador de la existencia. Es el que le permite al niño o niña, una vez que sea adulto, tener una función determinada en la sociedad, encontrarle sentido al despertar cada día y hacer de cada minuto una constante revisión y confrontación entre lo que se quiere ser, lo que otros perciben, lo que se muestra de ese ser y lo que realmente se ha logrado ser, en eso radica su importancia.

Por lo señalado, es tarea de los padres orientar la gran obra de ese ser humano llamado hijo y apoyarlo en ese trascendente camino que desde la niñez y adolescencia se va construyendo formando un ser valioso.

Para construir un proyecto de vida el niño debe de aprender a ser autónomo y el adolescente debe disponer de libertad para elegir y asumir las consecuencias de esta elección, debiendo para ello vencer el miedo, y adquirir coraje ante el éxito o el fracaso. Debe tener la confianza de que el fracaso es una posibilidad que en lugar de detenerle le impulsará siempre hacia una ganancia. Los padres deben plantear metas o desafíos en las que el compromiso que se asuma no riña con su propia ética y con sus valores y que tenga la libertad para cambiar de opinión y retomar el camino, con orgullo, altivez, y dignidad.

La creatividad es otro elemento que debe estar presente en la construcción de esta tarea de vida, ya que en ella confluyen la disciplina y la reflexión. La creatividad es una cualidad humana necesaria para afrontar la vida. Es una herramienta decisiva para el desarrollo personal. Vivir es una aventura que cuesta y para lograrla, el ser humano debe construirse pensando en su calidad de vida, eligiendo sin presiones, sin miedo al cuestionamiento de otros o al fracaso, recordando que el error siempre deja enseñanzas y ganancias porque quien aprende de las caídas no se ha equivocado.

Un niño que crece en un ambiente de amor, de respeto, honestidad y trascendencia, en un ambiente que le permita ser él, en el que le estimulen la felicidad, la alegría por vivir y hacer las cosas dignamente, es un niño (a) que adquiere conciencia de sí mismo y de los demás y del mundo que le rodea y, con mucha probabilidad, soñará su proyecto de vida, lo defenderá y luchará por él.

 

 Algunas recomendaciones para ayudar a su hijo en decidir su proyecto de vida:

– Estimulen a su hijo para que aprenda a tomar decisiones.

– Cuando no estén de acuerdo con la decisión de su hijo, no lo ridiculicen ni lo cuestionen; es el mejor modo de entender que es él quien debe vivir las consecuencias de su elección.

– Valoren las opiniones de su hijo.

– La elección de la carrera es algo personal y su hijo debe tomar dicha decisión sin su intervención.

– Enséñenle a su hijo a aceptar el error sin sentirse enajenado ni mediocre.

– Revisen como padres sus propios proyectos de vida.

– Observen las habilidades y destrezas de su hijo y estimúlenlo.

– Revisen su capacidad de trabajar, de sentir, soñar, amar, jugar y tener fe en el futuro, como la mejor manera de ser buenos modelos para su hijo.

– Hablen con su hijo acerca de sus propios sueños y sus experiencias para alcanzarlos.

– Escuchen a su hijo sin juzgarlo.

– Permitan que su hijo ‘sea él’, dándole así responsabilidad para que él mismo se construya.

 

Dr. Ricardo Zevallos Zavaleta

Comentarios

Julio Cesar Puma Rivera hace 11 meses

Me parece muy interesante lo k el dr.ricardo nos enseña anosottos los padres lo tomare en cuenta para aplicarlo , soy papá de una bb de 3 años y me mandaron a comprar los libros de eata edición corefo que es muy buena

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Mary Carmen Pastor Terrones hace 9 meses, 1 semana

Muy bueno ...😊

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