¿Cómo oriento a mi hijo en su proyecto de vida?

(2 comentarios)

El proyecto de vida, más que la elección de un oficio, profesión o pareja, consiste en elegir aprender cada día a vivir, a jugar, a sentir y sentirse, a amar y amarse, a trabajar, a soñar y soñarse, a ser feliz, a ser creativo, y a tener fe en el futuro. Tanto padres como hijos deben entender que el proyecto de vida es algo individual, que se asume a partir de sí mismo y que no debe ser sometido a fuerzas como la voluntad de otros, porque es condenarse al fracaso y a una inadecuada calidad de vida.

Un proyecto de vida no debe vivirse a través de los hijos, muchos padres sienten que son ellos y no sus hijos los que están triunfando o fracasando, por lo tanto, interfieren en las ya difíciles decisiones de su hijo o hija,  buscando manipular y confundir  a sus hijos  en sus decisiones.

Algunos hijos, por el contrario sienten que les deben gratitud a los padres por la crianza que les han dado y toda la inversión económica que esta conlleva. En ese sentido, sacrifican sus ideales y sueños y deciden lo que los padres desean, en aras de agradecerles y complacerles, lanzándose a vertiginosos vacíos que los conducen a la frustración.

El proyecto de vida es el gran organizador de la existencia. Es el que le permite al niño o niña, una vez que sea adulto, tener una función determinada en la sociedad, encontrarle sentido al despertar cada día y hacer de cada minuto una constante revisión y confrontación entre lo que se quiere ser, lo que otros perciben, lo que se muestra de ese ser y lo que realmente se ha logrado ser, en eso radica su importancia.

Por lo señalado, es tarea de los padres orientar la gran obra de ese ser humano llamado hijo y apoyarlo en ese trascendente camino que desde la niñez y adolescencia se va construyendo formando un ser valioso.

Para construir un proyecto de vida el niño debe de aprender a ser autónomo y el adolescente debe disponer de libertad para elegir y asumir las consecuencias de esta elección, debiendo para ello vencer el miedo, y adquirir coraje ante el éxito o el fracaso. Debe tener la confianza de que el fracaso es una posibilidad que en lugar de detenerle le impulsará siempre hacia una ganancia. Los padres deben plantear metas o desafíos en las que el compromiso que se asuma no riña con su propia ética y con sus valores y que tenga la libertad para cambiar de opinión y retomar el camino, con orgullo, altivez, y dignidad.

La creatividad es otro elemento que debe estar presente en la construcción de esta tarea de vida, ya que en ella confluyen la disciplina y la reflexión. La creatividad es una cualidad humana necesaria para afrontar la vida. Es una herramienta decisiva para el desarrollo personal. Vivir es una aventura que cuesta y para lograrla, el ser humano debe construirse pensando en su calidad de vida, eligiendo sin presiones, sin miedo al cuestionamiento de otros o al fracaso, recordando que el error siempre deja enseñanzas y ganancias porque quien aprende de las caídas no se ha equivocado.

Un niño que crece en un ambiente de amor, de respeto, honestidad y trascendencia, en un ambiente que le permita ser él, en el que le estimulen la felicidad, la alegría por vivir y hacer las cosas dignamente, es un niño (a) que adquiere conciencia de sí mismo y de los demás y del mundo que le rodea y, con mucha probabilidad, soñará su proyecto de vida, lo defenderá y luchará por él.

 

 Algunas recomendaciones para ayudar a su hijo en decidir su proyecto de vida:

– Estimulen a su hijo para que aprenda a tomar decisiones.

– Cuando no estén de acuerdo con la decisión de su hijo, no lo ridiculicen ni lo cuestionen; es el mejor modo de entender que es él quien debe vivir las consecuencias de su elección.

– Valoren las opiniones de su hijo.

– La elección de la carrera es algo personal y su hijo debe tomar dicha decisión sin su intervención.

– Enséñenle a su hijo a aceptar el error sin sentirse enajenado ni mediocre.

– Revisen como padres sus propios proyectos de vida.

– Observen las habilidades y destrezas de su hijo y estimúlenlo.

– Revisen su capacidad de trabajar, de sentir, soñar, amar, jugar y tener fe en el futuro, como la mejor manera de ser buenos modelos para su hijo.

– Hablen con su hijo acerca de sus propios sueños y sus experiencias para alcanzarlos.

– Escuchen a su hijo sin juzgarlo.

– Permitan que su hijo ‘sea él’, dándole así responsabilidad para que él mismo se construya.

 

Dr. Ricardo Zevallos Zavaleta

Comentarios

Julio Cesar Puma Rivera hace 9 meses

Me parece muy interesante lo k el dr.ricardo nos enseña anosottos los padres lo tomare en cuenta para aplicarlo , soy papá de una bb de 3 años y me mandaron a comprar los libros de eata edición corefo que es muy buena

Enlace | Responder

Mary Carmen Pastor Terrones hace 7 meses

Muy bueno ...😊

Enlace | Responder

Nuevo comentario